Resumen

Repliegue de los materiales olvidados

¿Cómo surge la vida a partir de la materia inerte? Esta es la pregunta que impregna la obra de Marie Isabelle Poirier Troyano. Con esta pregunta, se sumerge en los recovecos de nuestra memoria cultural, donde yacen nuestros materiales muertos, nuestros pequeños trozos de materiales olvidados (yute, lino, vaqueros, cuero, lana, etc.), todos esos fragmentos abandonados de un antiguo objeto útil, una prenda de vestir, un mueble. Pero el objetivo del arte no es devolver la utilidad a estos materiales olvidados, sino darles vida, y eso es algo muy diferente. 

Marie Isabelle curva el material, lo pliega y lo dobla, pero no hay que confundirse: la vida que le da no proviene de sus manos. Porque el arte de Marie Isabelle es el arte de desarrollar los pliegues que están envueltos en la materia inerte, de hacer aparecer su huella; ella es fotógrafa de los pliegues invisibles. Pero, ¿cómo fotografiar lo que no se ve? Estos pliegues de la materia no emiten la luz que un objetivo pueda captar; tampoco dibujan formas que el ojo pueda ver. El arte de coser, teñir y destiñir no es un arte de la copia; se trata de confiar en la materia. El secreto del arte de Marie es no negar que esta materia ya se ha doblado bajo presiones externas, que siempre ha estado doblada

¿De dónde procedían esos pliegues? De una vida que aún no es la de los organismos animados (alma), pero que tampoco se reduce a la simple existencia de materiales inertes (materia). Esa vida es la que Gilles Deleuze denominaba «el pliegue infinito» en su libro sobre Leibniz. El arte de Marie no imita nada, no reproduce nada, al contrario, se conecta con el movimiento mismo de este pliegue infinito, en el intersticio entre el alma y la materia. Nuestra alma tiene miles de pliegues, que son todas nuestras pequeñas percepciones, aquellas de las que no somos conscientes (como el sonido de cada rocío marino cuando percibimos el estruendo de las olas). La materia también tiene miles de pliegues, que son todas sus curvas (las propias olas). El arte de Marie consiste en prolongar el contacto entre los pliegues del alma y los pliegues de la materia, mediante un gesto fundamental, el de coser, en el que se basan todos sus lienzos y todas sus esculturas. Pero este gesto es el de la vida misma, entre el alma y la materia, un movimiento de plegado infinito.

Texto de Aurélien Fossey