A través de la pintura, exploro la forma, el color y la materia para construir imágenes abiertas donde la naturaleza se convierte en un espacio íntimo de pensamiento y emoción.
La práctica pictórica de Jon Amorrortu se sitúa en una investigación constante sobre el propio lenguaje de la pintura. Su trabajo se construye a través de procesos de superposición, desplazamiento y transformación que le permiten tensionar la imagen hasta situarla en un territorio inestable entre lo reconocible y lo abstracto. Lejos de una representación fija, sus obras permanecen abiertas, en un estado de continua reformulación.
En este proceso, forma, color y materia no son elementos subordinados, sino estructuras activas que organizan la imagen. La pintura se convierte así en un campo de decisiones donde cada capa responde a una lógica interna, más cercana a la construcción que a la descripción.
En los últimos años, la presencia de la naturaleza ha adquirido mayor protagonismo en su obra, no como motivo, sino como un dispositivo desde el que abordar lo íntimo. La vegetación, las formas orgánicas y las atmósferas sugieren más de lo que muestran, funcionando como una vía para profundizar en aquello que permanece latente.
Jon Amorrortu (Bilbao, 1990) es un artista formado en la Universidad del País Vasco, donde obtuvo el Máster en Pintura en 2022, tras graduarse en Arte con especialización en pintura y completar estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Su práctica se centra en la pintura como campo de investigación, abordando la complejidad de las tensiones formales, la combinación de acabados y la dimensión táctil de la materia pictórica.
Su obra, de temática abierta, se articula en torno a la exploración del individuo contemporáneo en relación con su entorno natural. Sin embargo, más que en el motivo, su interés se sitúa en el cómo: en los procesos, en las cualidades propias del lenguaje pictórico y en el diálogo entre lo representacional y lo abstracto, que el propio artista define como un “realismo deshecho”. En sus pinturas conviven elementos cotidianos —paisajes, figuras, objetos, fragmentos— con estructuras visuales que tensionan la imagen y generan nuevas lecturas.
El proceso ocupa un lugar central en su práctica. Su metodología se basa en la superposición de capas y en el uso del collage, tanto digital como tradicional, como herramienta de construcción de la imagen. A partir de dibujos, fotografías, textos o estudios de color, el trabajo evoluciona desde formatos pequeños hacia composiciones más complejas, incorporando materiales diversos como acuarela, rotulador, cera, spray, acrílico y óleo. Este tránsito, abierto al error y a lo inesperado, forma parte esencial de una pintura entendida como espacio de experimentación.
En los últimos años, ha desarrollado una sólida trayectoria expositiva con múltiples muestras individuales, entre las que destacan Cúbreme de flores (Sala Portalea, Eibar, 2026), Todo se volverá jardín (Madrid, 2024), Desde el resto (Bilbao, 2023), Qué más da, si al final es pintura (Deba, 2023), así como Gris Bilbao y Un huracán vino a verme (Bilbao, 2022). Estas se suman a proyectos anteriores en espacios institucionales y culturales en el País Vasco y Navarra.
Su trabajo ha sido presentado asimismo en numerosas exposiciones colectivas en instituciones y centros como la Royal Academy of Art de La Haya, el Museo de Reproducciones de Bilbao, la Sala Araba de Vitoria, la Alhóndiga de Segovia o la Fundación Ibercaja de Zaragoza, además de en distintos espacios en Madrid, Bilbao, Palma de Mallorca y otras ciudades.
Su desarrollo artístico se ha visto reforzado por residencias y becas como Azpeitiako Udala, Nautilus Lanzarote, la Academia de San Quirce (Segovia), Fundación BilbaoArte o Encontro de Artistas Novos (Santiago de Compostela). Su trabajo ha sido reconocido en diversos premios nacionales, incluyendo el Premio Ibercaja de Pintura Joven, el Premio Miquel Viladrich, el Premio Fundación Gaceta Regional de Salamanca o el Real Club Mediterráneo.
Paralelamente a su práctica artística, dirige y gestiona el espacio independiente Marra Gunea en Bilbao, desde donde impulsa proyectos expositivos y de investigación contemporánea.


