En “Almas plegadas”, actualmente en exposicion en nuestra galería, Marie Isabelle Poirier Troyano transforma el textil en algo mucho más físico y emocional: superficies que respiran, pliegues que contienen memoria y materiales moldeados lentamente por el tiempo y por la mano.
Su obra surge de años de investigación en torno al Shibori japonés, el bordado y el grabado, pero también de una relación profundamente intuitiva con la propia materia. Formada en París junto a maestros artesanos y casas textiles como Lesage, Prelle, Pierre Frey y ELITIS, Marie fue desarrollando gradualmente un lenguaje visual muy personal en el que el textil trasciende lo decorativo para convertirse en algo escultórico, táctil y profundamente sensorial.
“Siempre me atrajo el aspecto gráfico del Shibori: la huella que dejan los pliegues y ese instante previo a que la forma aparezca por completo.”
Lo que comenzó con tintes naturales sobre seda evolucionó poco a poco hacia una investigación más física y arquitectónica. Hoy, sus obras combinan yute, algodón, denim y cuero, manipulados mediante procesos de plegado, costura, compresión y decoloración que revelan textura, tensión y memoria en el propio material.
Después de más de quince años explorando el Shibori, Marie ha desarrollado una aproximación única a la técnica, acercándola a la pintura y al grabado. Capas, transparencias, reservas y gesto forman parte de un proceso lento en el que la obra se revela gradualmente.
“Comienzo casi como una meditación. Poco a poco tomo distancia y doy forma a la obra como un escultor.”
Ese espíritu experimental también la ha llevado hacia nuevas investigaciones con denim y procesos de decoloración, donde la imagen aparece casi por sustracción. Al preservar el interior oculto de los tejidos plegados, Marie crea superficies que se sienten a la vez gráficas y orgánicas, equilibrando control y azar.
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria reciente llegó cuando su obra “Feelings” (2024) fue seleccionada como finalista del Loewe Foundation Craft Prize 2025 y posteriormente expuesta en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, un importante reconocimiento a una práctica que ha evolucionado silenciosamente durante décadas.
Marie también reflexiona sobre la creciente presencia de prácticas textiles y artesanales dentro del arte contemporáneo, reconociendo al mismo tiempo a las numerosas artistas mujeres que abrieron el camino antes de esta renovada atención.
“He trabajado con textiles durante más de treinta años, y ahora parece estar de moda. Pero muchas artistas antes que nosotras abrieron este camino.”
Influenciada por artistas como Sheila Hicks, Anni Albers, Magdalena Abakanowicz y Sonia Delaunay, Marie continúa creando obras que no solo se observan, sino que se sienten: piezas arraigadas en la tactilidad, la lentitud y la mano, mientras expanden cada vez más su dimensión monumental y arquitectónica.
“Estoy empezando a darle a la obra una dimensión XXL.”
